Caja chica política - El gobierno de Milei reparte 23 mil millones en ATN a gobernadores aliados para asegurar votos del Presupuesto
Mientras anuncia austeridad extrema, la Casa Rosada giró 12 mil millones a Passalacqua y 11 mil millones a Zdero en plena negociación legislativa. Otros tres aliados recibirán fondos en los próximos días, confirmando que los Aportes del Tesoro Nacional funcionan como moneda de cambio político.
Buenos Aires, 15 de diciembre de 2025. En medio de las negociaciones por el Presupuesto, el gobierno de Javier Milei ejecuta un reparto selectivo de Aportes del Tesoro de la Nación que desnuda la lógica clientelar detrás del discurso de austeridad. Esta semana, el Ministerio de Economía giró 12 mil millones de pesos al misionero Hugo Passalacqua y 11 mil millones al chaqueño Leandro Zdero, ambos actores clave para sumar votos en el Congreso.
La operación sigue el mismo patrón que días atrás, cuando el mandatario nacional envió 20 mil millones al tucumano Osvaldo Jaldo. En los próximos días completarán la lista el catamarqueño Raúl Jalil con 10.500 millones, el entrerriano Rogelio Frigerio con 7 mil millones y el salteño Gustavo Sáenz con 6 mil millones. Todos son gobernadores que mantienen alineación con La Libertad Avanza o cuya bancada legislativa resulta indispensable para aprobar la ley de presupuesto.
El ministro del Interior, Diego Santilli, cuenta con apenas 65 mil millones de pesos para distribuir hasta fin de año según datos oficiales. Esta escasez programada anticipa un escenario de tensión extrema con las provincias excluidas del reparto una vez sancionado el Presupuesto. La administración libertaria ya había advertido que los ATN serían exclusivos para aliados, transformando fondos públicos en instrumento de presión política.
Con estos movimientos, el gobierno nacional acumula 131 mil millones en giros de ATN durante 2025, liderados por Tucumán con 35 mil millones. La contradicción salta a la vista: se predica el fin del Estado grande mientras se utiliza su maquinaria para comprar apoyos legislativos. La estrategia revela que, detrás de la retórica anti-política, se practica el arte del trueque parlamentario con dinero de todos los argentinos.