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Política
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Caja rota - Caputo acumula una deuda de $360 mil millones con la Ciudad mientras el gobierno se queda sin margen para pagar a las provincias

El ministro de Economía incumple sistemáticamente el acuerdo de transferir $20 mil millones semanales a la Capital, ordenado por la Corte. La falta de pago, que ya suma $360 mil millones desde agosto, expone la crítica situación de las arcas nacionales y amenaza con un colapso en el reparto de fondos a todo el país.

Por Negocios y Política
Caja rota - Caputo acumula una deuda de $360 mil millones con la Ciudad mientras el gobierno se queda sin margen para pagar a las provincias

Ciudad, 13 de diciembre de 2025. Cada viernes se repite la misma escena de tensión en el gobierno porteño: la espera ansiosa para ver si Luis Caputo cumple o no con el giro de $20 mil millones que la Corte le ordenó transferir a la Ciudad. Desde agosto, el ministro de Economía viene retaceando esos fondos, acumulando una deuda que ya alcanza los $360 mil millones. Lo que empezó como un acuerdo firmado entre Caputo y Jorge Macri se transformó en un incumplimiento crónico, una señal clara de que las cuentas nacionales están al borde del abismo.

La excusa oficial cambió con el tiempo. Primero fue el compromiso de pagar semanalmente el 1,55% correspondiente a los gastos policiales, más un goteo diario del 1,4%. Ahora, Caputo argumenta que el porcentaje total debería ser menor, entre 2,2 y 2,4%, y por eso envía sumas que a veces llegan a la mitad o directamente nada. Pero el trasfondo es otro: la baja en la recaudación por cuarto mes consecutivo, consecuencia directa de la caída en la actividad, deja al gobierno sin oxígeno financiero. No es solo un capricho administrativo; es la materialización de una crisis que se extiende.

El efecto dominó ya se siente en las provincias. Mientras Caputo le giraba $20 mil millones al gobernador tucumano Osvaldo Jaldo este viernes, el ministro del Interior Diego Santilli cuenta con menos de $50 mil millones para repartir entre las otras 23 jurisdicciones. A eso se suma la suspensión de fondos a Córdoba para pagar jubilaciones, un conflicto que arrastra años pero que se agudiza con el ajuste actual. La pelea por la coparticipación con la Ciudad no es un caso aislado; es el síntoma de un Estado que no puede cumplir con sus obligaciones más básicas.

Lo que queda en evidencia es una paradoja peligrosa: un gobierno que prometió ordenar las cuentas termina generando más deudas y tensiones institucionales. La Corte había fijado un criterio provisional en noviembre de 2022, durante la gestión de Alberto Fernández, pero el incumplimiento actual profundiza la grieta entre Nación y provincias. En un contexto donde cada peso cuenta, el retaceo de Caputo no solo afecta a la Capital; es una alerta roja para un sistema federal que se resquebraja por falta de recursos. El relato del ajuste ordenado choca contra la realidad de un país que no llega a fin de mes.