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Política
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Deuda en vivo - Milei desnuda el endeudamiento macrista y deja a Caputo con cara de póker en evento empresario

El presidente cuestionó con cifras concretas la gestión de Mauricio Macri: 60.000 millones de dólares tomados sin ajuste fiscal. Mientras hablaba, las cámaras capturaron la incomodidad palpable de Toto Caputo, exministro de Finanzas de aquel gobierno, sentado en primera fila. La escena expuso las tensiones internas del espacio que hoy gobierna y las contradicciones de un relato que busca responsabilizar a gestiones anteriores mientras enfrenta su propia tormenta económica.

Por Negocios y Política
Deuda en vivo - Milei desnuda el endeudamiento macrista y deja a Caputo con cara de póker en evento empresario

Buenos Aires, 11 de diciembre de 2025. En un evento empresario que prometía ser otro monólogo económico, Javier Milei desvió el guion y apuntó directo al corazón de su propia coalición. El presidente cuestionó duramente al gobierno de Mauricio Macri por haber tomado 60.000 millones de dólares en deuda sin realizar el ajuste fiscal necesario. La transmisión oficial, casi con saña, enfocó dos veces a Toto Caputo, exministro de Finanzas de ese período, quien escuchaba con gesto adusto desde la primera fila. La imagen habló más que cualquier discurso: la incomodidad era física, palpable, un silencio incómodo en medio de un auditorio lleno.

Milei se molestó explícitamente con quienes comparan su gestión con la de 2017. 'Básicamente nunca se hizo el ajuste fiscal', afirmó sobre el gobierno de su exsocio político. Según el mandatario, Macri aumentó el déficit y solo lo corrigió con endeudamiento. El dato de los 60.000 millones de dólares netos resonó como un martillazo en la sala, un número concreto que desarma cualquier intento de blanquear aquella gestión. Caputo, responsable clave de ese endeudamiento durante sus dos años y medio al frente de Finanzas y el Banco Central, se convirtió en el espectro incómodo de la velada.

La escena revela más que una simple crítica histórica. Expone la fractura interna en un oficialismo que intenta construir un relato de responsabilidad fiscal mientras señala con el dedo a sus propios aliados del pasado. Milei, en su afán por diferenciarse, terminó por desnudar las contradicciones de un espacio político que hoy gobierna con ajuste pero que ayer financió déficit con deuda externa. El gesto de Caputo, esa cara de póker que las cámaras no dejaron pasar, es el símbolo perfecto de una coalición que no termina de cerrar las heridas del pasado mientras promete un futuro de estabilidad que aún se ve lejano.