Diálogo fantasma - El gobierno de Milei lanza una reforma laboral radical tras engañar a los gremios y apura un debate exprés en el Senado
El anteproyecto ideado por Sturzenegger debilita la negociación colectiva y reduce aportes a obras sociales en $90.000 millones mensuales, mientras el vocero Adorni había prometido lo contrario. La CGT denuncia que su rechazo fue ocultado en una página perdida del informe oficial, y el peronismo intenta frenar la maniobra con movilizaciones y presión a gobernadores.
Buenos Aires, 14 de diciembre de 2025. El gobierno de Javier Milei terminó por radicalizarse con una reforma laboral que golpea de lleno el poder gremial, tras un fin de semana de teléfonos descompuestos y promesas incumplidas. Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación, impuso su visión restrictiva sobre el ala dialoguista encarnada por Santiago Caputo, dejando a los sindicatos sin respuestas y al sistema al borde de la quiebra. El texto final, casi idéntico al borrador divulgado días antes, toca desde el consentimiento del trabajador para afiliaciones hasta fuertes límites a la cuota solidaria, una invitación a debatir todo por fuera de los gremios. Manuel Adorni, vocero presidencial, había asegurado el martes que no se tocarían los recursos sindicales, pero la realidad mostró otra cosa: una caída de $90.000 millones mensuales en aportes patronales a obras sociales.
La contradicción oficial estalló como una bomba en el peronismo. Gerardo Martínez, jefe de la UOCRA que participó en las reuniones del Consejo de Mayo, tuvo que explicar a senadores del PJ que el tema no se trató en detalle, mientras la CGT exhibía la página 288 del informe donde consta su rechazo explícito. Adorni, en la presentación, había dicho que todo contaba con aval gremial, un gesto que un jefe sindical calificó de "muy travieso". El gobierno ahora apura un debate exprés y a libro cerrado en el Senado, poniendo a prueba a gobernadores aliados como Beatriz Avila de Tucumán, quien recibió $20.000 millones en Aportes del Tesoro Nacional, la mayor cifra en la gestión Milei. Patricia Bullrich, jefa de bloque libertario, tendrá que recomponer su relación con senadores como los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano, descritos como "bastante prepotente" en su acercamiento.
Mientras el oficialismo presiona con un calendario ajustado, la CGT concentra masa crítica para el jueves con una movilización en Plaza de Mayo, buscando sumar a jubilados, universitarios y el colectivo por la discapacidad, sectores afectados por vetos presidenciales. El peronismo, por su parte, ralentiza sus pasos y aún piensa los nombres para las comisiones, esperando que el radicalismo no se sume al apuro oficial. Axel Kicillof, gobernador de Buenos Aires, liderará una demostración de fuerza con otros cinco mandatarios provinciales, marcando distancia con La Cámpora y la conducción de Cristina Kirchner, en un intento por salir de la interna eterna. La reforma laboral solo podría alcanzar media sanción este año si al gobierno le salen bien las cosas, pero su aprobación definitiva se trasladaría a febrero, un riesgo para Milei que teme perder crédito político pos electoral.
El envión de las elecciones es clave para la Casa Rosada, pero los números no acompañan: la inflación de noviembre tocó 2,5%, con la canasta básica alimentaria en 4,1%, un peligroso ascenso para los que menos tienen. Las reservas netas siguen debajo del nivel de fin de octubre, y los vencimientos de deuda suman USD 13.800 millones en 2026, presagiando más ajuste. En este contexto, la reforma laboral expone no solo la fractura interna del gobierno, sino también la bronca social que crece ante políticas que priorizan la desregulación sobre el bienestar colectivo. El peronismo, aunque dividido en tácticas, mantiene la unidad como espacio de resistencia democrática, mientras la CGT teje alianzas para frenar un proyecto que amenaza décadas de conquistas laborales.