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Política
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Golpe de timón - La AFA le responde con un comunicado demoledor al gobierno de Milei tras la denuncia de Bullrich en la Conmebol

La casa del fútbol argentino detalló cómo encontró una institución "acéfala, desfinanciada y desprestigiada" en 2017 y cómo la convirtió en un organismo superavitario sin un peso del Estado. El escrito apunta directamente a la ministra de Seguridad y acusa al oficialismo de usar a la entidad como "blanco de sus ambiciones políticas".

Por Negocios y Política
Golpe de timón - La AFA le responde con un comunicado demoledor al gobierno de Milei tras la denuncia de Bullrich en la Conmebol

Buenos Aires, 15 de diciembre de 2025. La Asociación del Fútbol Argentino lanzó un torpedo directo al gobierno de Javier Milei. En un comunicado de una contundencia inusual, la entidad que preside Claudio "Chiqui" Tapia respondió punto por punto a la denuncia que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, presentó ante el Tribunal de Ética de la Conmebol. La AFA no solo defendió su gestión con cifras y hechos concretos, sino que pintó un cuadro desolador del organismo que heredó en 2017: deudas acumuladas, dependencia del programa Fútbol Para Todos, un papelón electoral conocido como el "38-38" y el riesgo inminente de sanciones internacionales que obligaron a una intervención de la FIFA.

El contraste que plantea el escrito es brutal. Mientras el gobierno libertario insinúa irregularidades, la AFA exhibe números: una plantilla de 1.300 personas, una erogación mensual en sueldos de 4.000 millones de pesos que se paga en término, y 24 seleccionados nacionales entrenando en el predio Lionel Messi. La entidad subraya, con ironía amarga, que se ha convertido en un "organismo superavitario, como está de moda decir ahora", y remarca que hoy "no recibe un solo peso del estado". Todo el ingreso por derechos televisivos, aclaran, se destina íntegramente a los clubes.

El análisis político deja al descubierto una grieta más en el frágil frente del oficialismo. La AFA señala que su recuperación se gestionó "a lo largo y a pesar de tres gobiernos distintos", acusando a cada uno de elegirla como "blanco de sus ambiciones políticas". Esta frase funciona como un guanteazo a la estrategia de Bullrich, quien desde su cartera parece haber abierto un flanco de conflicto innecesario. La ministra, con su denuncia en el ámbito deportivo sudamericano, termina por exponer la lógica de confrontación permanente del gobierno, incluso en terrenos donde la institución afectada muestra balances positivos y autonomía financiera.

El cierre del comunicado no deja lugar a dudas sobre el malestar institucional. Al destacar el impulso "nunca antes dado" al fútbol femenino y los proyectos en marcha, la AFA cierra con un mensaje de gestión y trabajo, opacando el relato de sospecha impulsado desde el poder. La pelota, ahora, queda en la cancha de un gobierno que debe explicar por qué ataca a una entidad que, según sus propios parámetros de eficiencia, sería un ejemplo a seguir. El partido político se juega en otra cancha, y el resultado, por ahora, no le sonríe al oficialismo.