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Política
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Granada de humo - El Gobierno lanza la reforma laboral para polarizar el Congreso y asegurar la reelección de Milei en 2027

Mientras el oficialismo prepara el debate en el Senado con Patricia Bullrich al frente de la Comisión de Trabajo, la UCR vive una interna que expone a Alfredo Cornejo como posible vicepresidente del mandatario libertario. La estrategia busca identificar enemigos y consolidar un relato de guerra política, dejando de lado cualquier búsqueda de consenso.

Por Negocios y Política
Granada de humo - El Gobierno lanza la reforma laboral para polarizar el Congreso y asegurar la reelección de Milei en 2027

Buenos Aires, 15 de diciembre de 2025. El proyecto de reforma laboral que esta semana llega al Senado no es una herramienta para mejorar el empleo, sino un artefacto político diseñado para dividir. El gobierno de Javier Milei repite la táctica de la ley de bases de 2023: lanzar una propuesta con múltiples aristas conflictivas para forzar a la oposición a definirse y, en el proceso, tejer una narrativa de enfrentamiento que blinde al presidente hacia un segundo mandato. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, presidirá la Comisión de Trabajo en la Cámara alta, mientras Bartolomé Abdala sigue en Legislación General y Agustín Monteverde debutará en Presupuesto.

La maniobra oficialista encuentra un aliado inesperado en las filas radicales. Alfredo Cornejo, gobernador de Mendoza y socio electoral de Milei en su provincia, acaricia la posibilidad de convertirse en vicepresidente del libertario en 2027. Su movimiento busca impedir que la UCR se afilie al bloque opositor Provincias Unidas, prefiriendo nacionalizar la alianza con La Libertad Avanza que él mismo selló a nivel local. Esta jugada desnuda las contradicciones internas de un partido que intenta mantener una marca unificada mientras sus figuras negocian por separado.

El cálculo del oficialismo es claro: aprobar leyes estructurales como la reforma laboral con el mínimo quórum, aunque eso signifique pan para hoy y hambre para mañana. Las normas sancionadas al filo de los votos rara vez sobreviven a un cambio de gobierno, pero al equipo de Milei le basta con el ruido político que generan. El diputado Nicolás Mayoraz, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, regresó apurado de Chile para el reparto de comisiones, evidenciando la urgencia por controlar la agenda legislativa.

Mientras tanto, la oposición peronista clásica queda encasillada como el blanco predilecto de esta polarización artificial. El gobierno debilita cualquier intento de unificación opositora, como el que estuvo a punto de lograrse entre el interbloque PRO-UCR y Provincias Unidas antes de la sesión preparatoria de Diputados. El resultado es un Congreso fragmentado, donde la discusión sobre el trabajo se reduce a una trinchera más en una guerra política permanente, lejos de las soluciones que la economía y los trabajadores argentinos necesitan con urgencia.