Mapa de la vergüenza - Milei publica un Sudamérica dividido en favelas y países ricos y Brasil responde con un ministro de Lula llamándolo "estúpido y prejuicioso"
Envalentonado por el triunfo de Kast en Chile, el presidente argentino compartió en Instagram una imagen que retrata a Brasil, Uruguay y otros países con gobiernos de izquierda como barrios marginales. La publicación, que coincide con la víspera de una crucial cumbre del Mercosur, desató una tormenta diplomática y la furia de medios y funcionarios brasileños.
Buenos Aires, 17 de diciembre de 2025. El presidente Javier Milei decidió convertir su cuenta de Instagram en un campo de batalla geopolítico. Tras la victoria del ultraderechista José Antonio Kast en Chile, el mandatario argentino reposteó un mapa de Sudamérica que cataloga a las naciones según su color político: aquellas con gobiernos de izquierda o centroizquierda aparecen como un conglomerado de favelas, mientras que las de derecha o centroderecha se muestran como territorios futuristas y desarrollados. Brasil, Uruguay, Venezuela, Colombia, Surinam, Guyana y la Guyana Francesa quedaron estigmatizados bajo la etiqueta de la pobreza visual. Argentina, Chile, Paraguay, Bolivia, Perú y Ecuador, en cambio, brillan con un espejismo de prosperidad en la pantalla.
La reacción en Brasil fue inmediata y contundente. Medios como O Globo y Folha de São Paulo titularon con indignación sobre la representación de su país como una gran favela. Pero el golpe más duro llegó desde el propio gobierno de Lula Da Silva. Guilherme Boulos, ministro jefe de la Secretaría General de la Presidencia, no ahorró calificativos: definió el acto como un "ataque vergonzoso al pueblo brasileño" y sentenció que Milei es "la cara de la ultraderecha: estupidez y prejuicio". La publicación del funcionario, miembro del Partido Socialismo y Libertad, dejó en claro que el gesto del presidente argentino no pasaría como una simple provocación en redes.
El timing de la polémica no podría ser más delicado. Este mismo viernes se espera la firma del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea en una cumbre en Foz do Iguazú. La presencia de Milei en ese encuentro ya era incierta; ahora, el malestar entre los ministros brasileños añade una capa extra de tensión a unas negociaciones que requieren, al menos, una mínima cordialidad diplomática. El mapa, más que una broma de mal gusto, expone la estrategia del gobierno argentino de alinearse retóricamente con los sectores más conservadores del continente, incluso a costa de incendiar puentes con socios históricos. Mientras el relato oficial insiste en un supuesto realineamiento ideológico, la realidad muestra un presidente que prefiere los gestos grandilocuentes en redes antes que la construcción de consensos regionales.