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Política
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Nota de aplazo - La encuesta que expone el desgaste de Milei tras 800 días de gestión

Con apenas 4,8 puntos sobre 10, el presidente Javier Milei recibe su peor evaluación en el relevamiento periódico de Explanans. Más de la mitad de los consultados califica negativamente su gobierno, mientras la economía personal y las expectativas de futuro se desploman. El dato más crudo: el 61% de la mediana edad, la que sostiene el consumo y el empleo, ya no cree en la promesa libertaria.

Por Negocios y Política
Nota de aplazo - La encuesta que expone el desgaste de Milei tras 800 días de gestión

Buenos Aires, 10 de marzo de 2026. El presidente Javier Milei acaba de recibir su boletín de calificaciones tras 800 días de gestión, y el resultado es un aplazo rotundo. La consultora Explanans le otorga un magro 4,8 sobre 10, un número que refleja el desgaste acelerado de su base de apoyo. El 53,6% de los argentinos evalúa negativamente su gobierno, una cifra que perfora el núcleo duro libertario y expone la fatiga social acumulada.

La economía es el talón de Aquiles que explica esta fuga. Más de la mitad de los encuestados afirma que su bolsillo está peor que antes, y por primera vez gana la percepción de que la situación personal empeorará en el próximo año. Este deterioro de las expectativas futuras dinamita el contrato político original de Milei, que se basaba en la promesa de un sacrificio transitorio a cambio de un premio venidero. Cuando la fe en el mañana se agrieta, el ajuste deja de ser un tránsito y se convierte en un destino.

Frente a este panorama, la estrategia del oficialismo parece clara: volver al formato bélico y a la confrontación permanente para blindar ideológicamente a su núcleo del 35%. El discurso de apertura de sesiones no fue el de un jefe de Estado administrando, sino el de un candidato defendiendo su reducto. Sin embargo, esta táctica tiene un límite evidente: es eficaz para retener, pero no para crecer. El mapa de apoyo se comprime, con la Ciudad de Buenos Aires mostrando niveles de crítica similares a los de la provincia, y solo bastiones como Córdoba y Mendoza sostienen al gobierno.

En este contexto de erosión, el único respiro para Milei llega en una comparación peculiar con el gobernador Axel Kicillof, donde por un estrecho margen es percibido como menos negativo para el país. Pero este empate técnico no es un triunfo, sino la confirmación de una polarización que le da oxígeno artificial. La verdadera fortaleza del mandatario reside en la ausencia de una alternativa que capitalice su desgaste. Ingresa a la segunda mitad de su mandato encerrado en su identidad, dependiente del conflicto y con la economía ya sin capacidad de entusiasmar a nadie.