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Política
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Promesas al agua - Bullrich anunció 1.900 millones para inundados hace un mes y los municipios no vieron un peso

La ministra de Seguridad había garantizado fondos y maquinaria para cinco distritos bonaerenses devastados por las inundaciones, pero el paquete se diluyó entre veinte. Mientras los caminos rurales siguen colapsados, algunos intendentes del PRO ya proyectan subas de tasas viales del 50%.

Por Negocios y Política
Promesas al agua - Bullrich anunció 1.900 millones para inundados hace un mes y los municipios no vieron un peso

Buenos Aires, 13 de diciembre de 2025. Más de un mes después del anuncio estelar, los 1.900 millones de pesos que Patricia Bullrich prometió para municipios inundados del centro y noroeste bonaerense siguen siendo un fantasma en las cuentas municipales. El 8 de noviembre, la ministra de Seguridad encabezó un acto con intendentes y productores, ofreciendo un paquete de ayuda financiera y maquinaria para atender la emergencia. A las 48 horas, el relato oficial ya se había desinflado: esos fondos, inicialmente destinados a cinco distritos, debían repartirse entre veinte, según aclararon emisarios del Gobierno nacional.

La bronca crece en el campo como el agua en los caminos rurales. En tres municipios consultados confirmaron a este medio que todavía no recibieron un peso de esos recursos, pese a que la emergencia está reconocida por Provincia y Nación. 'Todavía nada. Dicen que, a lo mejor, la semana que viene', admitieron desde una comuna con su traza vial rural colapsada. La ayuda en maquinaria también es escasa: apenas bajaron un par de camiones y excavadoras, una respuesta risible frente a la magnitud del desastre.

Mientras la ayuda se evapora, algunos intendentes aliados al oficialismo ya mueven fichas para trasladar los costos a los productores. En 9 de Julio, la intendenta PRO María José Gentile impulsa una suba del 50% en las tasas viales, en un distrito donde hasta el 80% de los caminos rurales quedaron intransitables. La contradicción es brutal: se anuncia auxilio con una mano y se proyecta un tributo agresivo con la otra, dejando al descubierto una lógica de ajuste que recae sobre los más golpeados.

El descalabro tiene proyecciones económicas alarmantes. Desde Carbap advierten que alrededor de 1,5 millones de hectáreas quedarán improductivas esta campaña por el avance del agua, atribuido directamente a la falta de obras hidráulicas en la Cuenca del Salado. Calculan que en 2026 dejarán de ingresar 2.000 millones de dólares. La promesa incumplida de Bullrich no es solo un episodio de mala gestión; es la punta de un iceberg de abandono que profundiza la crisis productiva y social en el corazón agrícola del país.