Vacío de honor - La Armada le faltó al acto de Presti y expone la crisis de confianza en las Fuerzas Armadas
La ausencia del jefe de la Armada, Carlos Alievi, en la jura del ministro de Defensa no fue un simple desaire protocolario. Revela una fractura profunda por la decisión de Presti de no retirarse del cargo militar y mantener su rango mediante un "estado de disponibilidad", lo que los uniformados ven como una politización directa. Mientras el embajador estadounidense asistía, la cúpula castrense enviaba un mensaje claro de descontento con una "purga quirúrgica" que consideran insuficiente y estratégica.
Buenos Aires, 13 de diciembre de 2025. La ceremonia de asunción de Carlos Presti como ministro de Defensa quedó marcada por un silencio elocuente: el jefe de la Armada, Carlos Alievi, decidió no presentarse. Este vacío en el salón no fue un error de agenda, sino un gesto calculado que estremece los cimientos del vínculo entre el poder político y las Fuerzas Armadas. La presencia del embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, contrastó con la ausencia de quienes deberían ser los principales interlocutores castrenses, incluyendo también al jefe del Estado Mayor Conjunto, Xavier Isaac. La escena habló por sí sola: mientras la diplomacia extranjera observaba, la lealtad interna se resquebrajaba.
El malestar no nace de la nada. Los uniformados cargan contra dos decisiones clave del flamante ministro. Primero, su rechazo a retirarse del cargo militar, inventando una figura legal llamada "estado de disponibilidad" para mantener su rango mientras ocupa la cartera política. En los pasillos castrenses se argumenta que no está previsto que un oficial en actividad dirija un ministerio, y temen que cualquier decreto que firme Presti termine por politizar a las fuerzas. Segundo, la llamada "purga quirúrgica" que implementó no satisface las expectativas de limpieza interna; la perciben como un movimiento táctico para contener intereses particulares y amortiguar la bronca por su permanencia en actividad.
La tensión ahora se traslada al edificio Libertad, donde este lunes a las 11 horas Presti deberá poner en posesión al nuevo jefe de la Armada. La expectativa gira en torno a cómo recibirán al ministro en su propia casa, especialmente después de que un militar en actividad advirtiera que "se percibe que a los militares se les utiliza y luego se les descarta". La comparación que circula es demoledora: la asunción de Jorge Taiana contó con la presencia de toda la cúpula castrense; la de Presti, con más funcionarios políticos que uniformados. El mensaje está servido: la confianza se negoció, y el precio parece demasiado alto para quienes esperaban una renovación genuina.