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Política
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Viagra del poder - El senador Luis Juez acusa a Victoria Villarruel de ser devorada por la ambición y romper con Milei

El dirigente cordobés disparó contra la vicepresidenta por dejarse llevar por adulones que le hicieron creer en una sucesión presidencial. La comunicación con la Casa Rosada es nula desde hace tiempo y episodios como el aumento de sueldos en el Senado profundizaron la grieta.

Por Negocios y Política
Viagra del poder - El senador Luis Juez acusa a Victoria Villarruel de ser devorada por la ambición y romper con Milei

Buenos Aires, 10 de diciembre de 2025. El senador Luis Juez reavivó el fuego interno del oficialismo al disparar contra Victoria Villarruel con una crudeza inusual. En una entrevista con Luis Novaresio en A24, el cordobés describió a la vicepresidenta como una figura “devorada por el personaje”, acusándola de ambicionar protagonismo en la línea sucesoria y de haber roto toda comunicación con el presidente Javier Milei.

El nudo del asunto aparece cuando Juez señala que Villarruel fue impulsada por un entorno de “adulones que rodean al poder”, generando una desconfianza que hoy paraliza la dinámica en el Senado. La salida de Guillermo Francos del Gabinete, quien oficiaba como interlocutor, dejó un vacío comunicacional total. Episodios como la discusión por el aumento de sueldos de los senadores –que el legislador calificó como “una vergüenza”– y el reciente bono extraordinario de $500.000 para empleados del Senado, reavivaron las tensiones y expusieron la fractura.

El diagnóstico político es claro: el poder actúa como “un gran afrodisíaco” que desestabiliza incluso a quienes no provienen de estructuras tradicionales. Juez ironizó al afirmar que “si algún día se encapsula el poder, desaparece el Viagra”, mientras insistía en que Villarruel debe “acompañar la suerte del Presidente” o renunciar. La historia argentina, recordó, muestra que los vicepresidentes suelen convertirse en complicación cuando no comprenden su función. Una advertencia que hoy resuena como un eco premonitorio en un oficialismo que se desgarra por dentro.

Pese a las diferencias, Juez mantiene su apoyo a Milei, afirmando que se identifica con “algunas cuestiones disruptivas” y que el presidente “sabe lo que no hay que hacer”. Sin embargo, este respaldo no oculta el tsunami interno: la vicepresidenta, según el senador, fue víctima de su propia transformación y del entorno que la llevó a creerse con un protagonismo superior. Un desgaste que amenaza con socavar la ya frágil gobernabilidad del espacio libertario en el Congreso.